Hoy se tenía que haber celebrado en Iruñea la reunión para constituir la mesa de negociación para la consecución de un acuerdo interprofesional sobre un salario o retribución mínimapara las personas trabajadoras que prestan serviciosen el ámbito territorial de Nafarroa. Era el segundo intento tras la espantada de los empresarios de la CEN y los sindicatos UGT y CCOO en la primera convocatoria. Finalmente, estos agentes han rechazado la posibilidad de que los trabajadores y trabajadoras navarras tengan un salario acorde a sus condiciones de vida y de trabajo. LAB exige al Gobierno de Nafarroa que interpele a estos agentes para negociar y dejar de perjudicar a los trabajadores y trabajadoras con su posición de monopolio sobre las relaciones laborales que supone un lastre para la democratización en Navarra. LAB está dispuesta a incrementar la presión por la vía de la movilización con ese objetivo.
La patronal CEN y los sindicatos UGT y CCOO no están a la altura y desoyen lo que pide la sociedad, a los trabajadores y trabajadoras navarras que necesitan un salario mínimo por encima del estatal. Así, finalmente se han negado a constituir la mesa para decidir aquí un salario mínimo interprofesional. Han renunciado, por tanto, a la responsabilidad que tienen y les corresponde de negociar.
En esta segunda convocatoria han quedado al descubierto las verdaderas razones por las que una vez más van a perjudicar a la clase trabajadora navarra y que por vergüenza ocultaron en la primera convocatoria. En el caso de los empresarios en esta ocasión han utilizado otro pretexto para justificar su inasistencia: la existencia de un acuerdo intersectorial firmado por CEN, UGT y CCOO en 1995 y actualizado en dos ocasiones.
Por otro lado, UGT y CCOO se suman a los empresarios. Así, llama la atención que mientras que en la Comunidad Autónoma Vasca han sido convocantes de una reunión similar y han interpelado a la patronal para que se avenga a negociar sobre un salario mínimo propio –tildando a los empresarios vascos de rancios y antiguos, así como de jarro de agua fría su posición–, en Navarra no sólo no han sido convocantes sino que además han acordado con los empresarios de la CEN su inasistencia a ambas reuniones. El resultado es que CEN, UGT y CCOO se alían en Nafarroa para vetar el debate sobre un salario mínimo propio. Teniendo en cuenta que la estructura socioeconómica y salarial, así como el coste de la vida, es similar en ambos territorios, no se entiende la diferente manera de actuar de UGT y CCOO. ¿Acaso los trabajadores y trabajadoras navarras son menos merecedores de una mejora en el salario mínimo respecto a los de la CAV? UGT y CCOO dan una imagen lamentable de sumisión a los dictados de los empresarios por intereses meramente corporativos frente al interés general.
En segundo lugar, CEN, UGT y CCOO señalan que en el marco de diálogo excluyente que conforman dichos agentes ya están hablando sobre, entre otros temas, el salario. Y ese es precisamente otro de los déficit del modelo de concertación social instaurado en 1995. En vez de abordar medidas vinculantes como un salario mínimo propio, la dinámica consiste en generalidades que no comprometen a la Patronal. Es decir, a los empresarios les interesa huir del debate concreto acerca de un salario mínimo propio y prefieren hablar de generalidades en un modelo hecho a su medida que garantiza su agenda (absentismo e infraestructuras). UGT y CCOO se prestan a ello sin ningún rubor.
Pero lo más grave de la postura conjunta expresada por CEN, UGT y CCOO es su esencia antidemocrática: argumentan que existe un marco de diálogo conformado en 1995. Como es bien sabido, el acuerdo intersectorial de 1995 fue utilizado como excusa para excluir a LAB y otros sindicatos en todos los ámbitos. Dicha exclusión se justificaba por una supuesta falta de voluntad de LAB para participar en la negociación colectiva intersectorial. Pues bien, ahora que LAB junto con otros sindicatos promueven una mesa de negociación intersectorial son CEN, UGT y CCOO los que no quieren dialogar. Es decir, CEN, UGT y CCOO pretenden mantener su monopolio sobre las relaciones laborales, excluyendo a LAB y al resto de la posibilidad de participar o promover iniciativas en la negociación colectiva intersectorial.
Este hecho nos lleva a afirmar lo siguiente: si bien desde 2015 se han producido avances en la democratización de Navarra, la persistencia del monopolio de CEN, UGT y CCOO sobre las relaciones laborales lastra dicho proceso de democratización. Es por ello que hacemos un llamamiento al Gobierno de Navarra con su Presidenta a la cabeza, para que actúe de inmediato ante este gravísimo hecho.
El sindicato LAB insiste en que el Salario Mínimo Interprofesional del Estado es insuficiente para las personas trabajadoras de Nafarroa. Las y los trabajadores de este territorio tenemos la necesidad y el derecho de tener un salario mínimo propio para poder tener unas condiciones de trabajo y vida dignas. El salario mínimo propio es un instrumento imprescindible para repartir la riqueza de forma más equilibrada, establecer límites a la pobreza que se ha acentuado como consecuencia de la estatalización de la negociación colectiva y combatir las brechas entre las personas trabajadoras. Toda la clase trabajadora sería beneficiaria de una medida de este tipo y más directamente las personas que se encuentran en una situación más vulnerable. Son principalmente mujeres*, personas trabajadoras migradas y racializadas, jóvenes y personas trabajadoras con diversidad funcional las que más necesitan un acuerdo de estas características. Asimismo, la subida del salario mínimo limita las pretensiones de los empresarios de moderar y equiparar a la baja los salarios de todas las personas trabajadoras.
Sin embargo, el Gobierno de Nafarroa parece nervioso ante esta iniciativa y la Consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo Carmen Maeztu parece verse obligada ignorar esta relevante iniciativa y oportunidad para contentar, en una clara posición partidista, a la CEN, UGT y CCOO. En contraposición a su actitud su homólogo en el Gobierno vasco se ha situado a favor de abordar dicha necesaria reivindicación de la mayoría social. Todos ellos, debieran explicar pues su manera de actuar a la ciudadanía navarra. Al Gobierno de Navarra ante una patronal que cierra la puerta a la vía del diálogo y la negociación, le corresponde tener una posición clara. Les pedimos que reconozcan la necesidad de un salario mínimo propio, que constituyan la mesa de negociación y que negocien de buena fe.
Euskal Herria, Navarra al ser una nación sin Estado, carece de competencias suficientes a la hora de establecer un salario mínimo, cuestión tan importante para mejorar la situación de la clase trabajadora. Es imprescindible adquirir plenas competencias para regular las relaciones laborales, y en esa dirección hemos emprendido dos vías. Por un lado, una Iniciativa Legislativa Popular para poder conseguir nuevas competencias. Y por otro, dentro del marco competencial actual, la negociación de un salario mínimo propio para las y los trabajadores con la patronal.
La negativa de hoy de los empresarios de la CEN y los sindicatos UGT y CCOO demuestra que es imprescindible reforzar la vía de la movilización para hacer que la patronal se mueva, para que UGT y CCOO dejen de plegarse a los dictados de los empresarios y del mismo modo, sumar fuerzas a favor de una Iniciativa Legislativa Popular.
Para ello LAB tiene claro que el establecimiento de un salario mínimo propio en Nafarroa sería una buena noticia para toda la sociedad navarra, y dicho acuerdo sería relevante y determinante en la mejora de las condiciones laborales y de vida de las personas trabajadoras, y seguirá en ello, movilizándose, presionando, impulsando reuniones de negociación y trabajando por conseguir nuevas competencias.