Desde la representación del sindicato LAB en las empresa que componen el grupo de empresas de Giraldo Food Group (5 representantes de 8) queremos denunciar la pésima gestión empresarial y el oscurantismo que ha llevado durante todo este proceso de preconcurso de acreedores.
Tras la decisión de comprar la nueva planta en el año 2020 e invertir en sus instalaciones (a pesar de la considerable disminución de ventas), la situación económica de la empresa hasta día de hoy ha ido a peor. Y es que esta situación viene como consecuencia de las malas decisiones que ha tomado la empresa durante todos estos años: medidas poco o nada eficaces frente a las pérdidas económicas, nulo control de gastos que ha acarreado que no se hayan contenido como es debido, ver dinero fácil y jugarsela a un solo cliente, despedir al antiguo director financiero por hacer ver la mala situación económica de la mercantil…
A pesar de ello, esta plantilla siempre ha tenido voluntad negociadora y ha demostrado que tiene capacidad de llegar a acuerdos con la dirección de la empresa. Ejemplo de ello es que en octubre de 2022, durante la vigencia del Pacto de empresa actual, mientras la empresa se comprometia a “reflotar” la situación y a informar mensualmente a la representación legal de la plantilla sobre la evolución de la empresa, las personas trabajadoras cedimos en los incrementos salariales pactados, ralentizando la subida salarial pactada y dilatandola en los años posteriores. En tanto la plantilla cumplía responsablemente con sus compromisos, la empresa, lejos de darle la vuelta a la situación, machacaba a la plantilla jugando con la salud en el trabajo, aplicando sanciones y realizando todo tipo de incumplimientos. Ello se tradujo en que bastantes personas trabajadoras acabaran abandonando la compañia.
A pesar del acuerdo sobre el seguimiento de la situación económica, nos hemos tenido que enterar por terceros que la empresa entró en fase de preconcurso voluntario desde el pasado mes de julio. El Comité de Empresa no ha sido informado como es debido, y no se le ha explicado de forma transparente en ningún momento cual era la situación real de la empresa, a pesar de las reuniones mensuales mantenidas.
Por último, dado que la plantilla no es responsable de la situación a la cual han abocado a la empresa, cumpliendo escrupulosamente con sus obligaciones, no vamos a aceptar que el proceso que pueda avecinarse sea utilizado para destruir puestos de trabajo o tratar de empeorar las condiciones de la plantilla. Es por ello que LAB luchará en defensa de todos los puestos de trabajo y por mantener unas condiciones laborales dignas, tal y como ha venido haciendo hasta ahora.