En 2024 se han perdido 5 puestos más que en el año anterior.
Tras la denuncia tanto pública como a Inspección que este sindicato realizó en 2023, hemos podido comprobar que la empresa no tiene intención de abordar el problema que sigue precarizando a su plantilla.
Con un total de 29.488,79 horas extras anuales, un 41,17 % más que el año anterior, 144 trabajadoras y trabajadores han excedido el máximo de 80 horas extraordinarias que marca la ley. Respecto a las horas complementarias, las realizadas fuera de lo pactado en sus contratos laborales, han llegado a un total de 4.442,59 horas, lo que ha supuesto un incremento del 82,70 % respecto al año anterior. Esto agravó la situación de inestabilidad laboral y repercutió negativamente en el derecho de conciliación de este personal.
La suma de horas extras y complementarias realizadas en 2024 es de 33.929,38 horas, una cifra abrumadora, que elimina 21 puestos de trabajo a jornada completa.
En una comunidad que cierra su ejercicio en 2024 con 22.500 personas desempleadas, nos parece vergonzoso que TCC siga jugando con la estabilidad y el sustento de muchas familias.
La Mancomunidad de Iruñerria es tan responsable como lo es TCC, y debería tomar cartas en este asunto para impedir esta práctica como tantas otras que degradan las condiciones del personal.
Este sistema de las horas extras representa una fuente de escasez, desempleo e insolidaridad entre trabajadoras y trabajadores. Tenemos muy claro que este problema debe ser erradicado cuanto antes.
LAB siempre ha apostado por el fomento del trabajo y por el reparto de la riqueza, ahora y en todas las negociaciones de convenio que hemos abordado.
Por ello, ante los efectos y la filosofía de las horas extra, resulta crucial defender el pleno empleo y unas condiciones dignas, así como rebajar las cifras del paro a través de mecanismos de igualdad y reparto del trabajo.