La coordinadora general de LAB Garbiñe Aranburu y el secretario general de ELA Mitxel Lakuntza se han reunido hoy con el Lehendakari Imanol Pradales para trasladarle la importancia de un salario mínimo propio. Aranburu le ha pedido a Pradales que se implique y que trabaje a favor de esta demanda social mayoritaria, impulsando la negociación de un Acuerdo Intersectorial y apoyando la ILP para reclamar poder establecer aquí un salario mínimo acorde a nuestra realidad socioeconómica.
“El debate del salario mínimo propio no se puede ligar con el debate del absentismo o la productividad”, ha añadido Aranburu: “Hacerlo es una forma de complacer a la patronal, sobredimensionando una problemática que no es tal y apoyando la idea de que para mejorar salarios debemos perder derechos”.
La coordinadora general de LAB ha añadido que no se puede seguir apoyando y legitimando a una Confebask arrogante que representa los intereses de las grandes empresas, “cuya representación no sabemos cómo se mide”. La patronal no cumple con su función y deber de negociación ante una petición de todos los sindicatos, aunque estos midan sus fuerzas y su representatividad en las elecciones sindicales.
El reparto de la riqueza de este país es cada vez menos equitativo, aumenta la pobreza, aumenta el número de trabajadores y trabajadoras con salarios muy bajos; especialmente mujeres*, jóvenes, migrantes o quienes tienen diversidad funcional. Al mismo tiempo, es Confebask la que marca la orientación de la política fiscal, evitando una fiscalidad más progresiva y que grave más a las rentas del capital y a los beneficios empresariales.
Aranburu ha señalado que un gobierno que tiene que impulsar políticas a favor de la ciudadania necesita tener más audacia, más valentia y más determinación ante una patronal que apuesta por seguir explotando a las y los trabajadores, aumentando las brechas entre el capital y las rentas del trabajo y las brechas por razón de genero, edad, origen.
En palabras de la representante de LAB, “decidir aquí el salario mínimo es un paso para mejorar las condiciones salariales y de vida de miles y miles de trabajadoras y trabajadores, y LAB no cejará en su empeño hasta conseguir un SMI propio”.