Pese a la convocatoria a una mesa negociadora en el último momento, el Departamento de Educación no ha dado garantías para recibir recursos que mejorarían el sistema educativo. Por lo tanto, nos toca seguir trabajando, aportando y agitando las calles.
El Departamento de Educación ha presentado en Lakua una propuesta para desconvocar las huelgas. En las negociaciones, sin embargo, finalmente no ha habido acuerdo, ya que el Departamento de Educación no ha puesto ni contenidos suficientes ni garantías sobre la mesa.
LAB quiere denunciar la actitud del Departamento de Educación, dilatando la negociación sin realizar propuestas y de forma inadecuada hasta la víspera de la huelga, una vez más, con el objetivo de impedirla por encima de medidas que mejorarían el sistema educativo. Previamente ha tenido tiempo de sobra para convocar reuniones, poner sobre la mesa contenidos reales y llegar a consensos, pero ha optado por alargar plazos y horas, una actitud inadecuada en cualquier negociación y, en este caso, poco respetuosa con la comunidad educativa. Muestra de esta actitud es que su última propuesta se la trasladaron ayer al mediodía a los sindicatos sin que previamente se les diera ninguna posibilidad de analizarla.
Ayer también, LAB, tal y como ha hecho en todo el proceso de negociación, no ha dejado de plantear la necesidad de figuras y recursos adicionales que son estratégicos para él y que inciden directamente tanto en la calidad de la educación como en las cargas de trabajo. Así, se ha tratado en todo momento de trasladar a los detalles la propuesta del Departamento de Educación. Aunque LAB, además de las reivindicaciones del ciclo de huelgas, lograra avances en los créditos horarios adicionales para asesores y asesoras, orientadores y orientadoras y equipos directivos, el Gobierno Vasco no quiso poner garantías para incorporar las figuras de coordinadores de coeducación o euskera tan necesarias. Estos recursos son básicos para la mejora del sistema educativo público. Para LAB el acuerdo que se alcance debe incidir directamente tanto en las condiciones laborales del profesorado como en la calidad del sistema educativo. Junto con ello, otros temas también quedaron sin cerrar, como los relativos a salarios y cargas de trabajo, por ejemplo.
Así las cosas, hay que seguir trabajando, aportando y, hasta que se convoquen de nuevo las mesas negociadoras, agitando las calles. Con más fuerza que nunca, es hora de vaciar los colegios y dejar pequeñas las calles. Seguiremos hilando la escuela vasca pública y comunitaria.